Opiniones de los alumnos

  • "David Amitín te hace pensar, buscar respuestas a preguntas complejas. Me parece estupendo que alguien te diga el primer día de clase que el mayor aliado de un aspirante a director escénico es el error y que el mayor apoyo de éste es el conocimiento. Después de hacer este curso, me doy cuenta de esto, así como de que es una suerte que haya personas que te transmitan de una forma tan sencilla y sincera el complicado proceso de una puesta en escena. Gracias."

  • "En el curso de iniciación al teatro (o curso para no actores) he aprendido diferentes facetas del entrenamiento y la preparación de un actor, como el entrenamiento para perder el miedo a hablar y actuar en público, análisis de textos, ejercicios corporales y sensoriales, improvisaciones y terminando con una muestra teatral en la que se incide un poco en la creación del personaje. Ideal para aquel que quiera adentrarse en el fabuloso mundo del teatro o el que necesite perder el miedo a hablar en público o incluso para tener simplemente un hobby fantástico."

  • "Llevo tres años en el estudio y en 2010 he visto, sobre todo, cómo se han materializado sutil pero firmemente en mi trabajo cuestiones trabajadas a lo largo de esos años precedentes y que sólo ahora he podido ver cómo habían ido sedimentando en mí, a base de training, entrega y apertura, hasta convertirse poco a poco en mecanismos inconscientes que comienzan a activarse ya casi por reacción. Ha sido fundamental para ello el salto mental de abandono y mayor entrega personal que sólo este año he podido dar en los trabajos de training, afrontados con cada vez menos expectativas a encontrar tal o cual cosa y realizados así con más libertad y, sobre todo, con más apertura a lo que surgiera sin juzgarlo ni temerlo para expresarlo sin más. Así, y sólo gracias a esto que David recomienda tanto pero que a cada cual le lleva menos o más tiempo internalizar en sí, creo haber alcanzado, por momentos, una mayor capacidad expresiva, que espero poder seguir ampliando. Me he sentido, por último, mucho más protegido y armado en las escenas gracias a un trabajo más lúcido y consciente con los textos a representar, gracias a un análisis más integral y detallado de cómo piden ser utlizados por mi personaje esos textos y con qué objetivos y en qué tonos (incluso a qué ritmo) deben de ser dichos, pronunciados por mí en la escena. Todo esto se ha traducido en que, al actuar, estoy ya un poco más 'en lo que está pasando' con mis compañeros de escena, sólo en eso, y no tanto con quien mira desde la butaca, midiendo yo lo que éste pueda o no estar juzgando. Se ha traducido también en que he logrado un grado de mayor escucha y atención a todo lo que los demás personajes dicen, en que proyecto más y mejor mi voz y en que he ganado algo más de calma; ya no me precipito tanto ni siento tan apremiantemente como antes que tenga que estar 'haciendo' siempre algo en escena, como me ocurría más frecuentemente al principio. Creo que este año he aprendido por ello 'más' que en los años anteriores pero que sólo he podido aprenderlo gracias a esos años previos."

  • "Las opiniones de la muestra, evidentemente, no son nada objetivas. Todas las opiniones eran favorables y aunque me violente decirtelo, concretamente a mi, me felicitaron algunos familiares de compañeras lo que, claro, alimenta mi ego. Respecto a lo que he aprendido, te lo diré: Que me queda mucho, mucho, mucho, que aprender. Ha sido una cura importante de humildad."